Mercedes-Benz

Mercedes GLC y la deportividad XL

25.06.2019

Mercedes GLC deportividad XL
Mercedes renueva uno de sus todocaminos más conocidos de todo el catálogo de Mercedes-Benz. La gama GLC se actualiza con mejoras estéticas en el diseño, mejoras de las capacidades dinámicas y una tecnología que incorpora prestaciones propias de la inteligencia artificial, gracias al sistema MBUX.
Las mayores novedades de este modelo se encuentran en su diseño exterior, con nuevos paragolpes, parrillas, protectores, que proporcionan al modelo una imagen de sosfistificación y robustez especialmente refrescante respecto al GLC anterior. Los faros delanteros son más planos, mientras que los traseros tienen nuevas formas. Las novedades en el diseño exterior finalizan con la incorporación de llantas de entre 18 y 20 pulgadas.
El interior destaca por las incorporaciones de la última tecnología , como el volante con los mandos Touch Control, donde se puede manejar el infoentretenimiento y varios instrumentos multimedia. También incorpora un panel táctil desde donde se pueden manejar funciones con gestos o de forma tradicional, y se puede elegir entre un tamaño de 7 o 10,3 pulgadas.
Esta revisión del Mercedes GLC, incorpora la opción de motor de cuatro cilindros de gasolina y diésel de la marca: GLC 200 (197 CV), GLC 300 (258 CV), GLC 200d (163 CV), GLC 220d (194 CV) y GLC 300d (245 CV). La tracción es integral con 4Matic y un cambio automático 9G-Tronic. La versión en gasolina incorpora una versión de micro-hibridación, que en las versiones GLC 200 y GLC 300 facilitarán el distintivo ambiental ECO. En la versión diésel, el bloque 2.1 D da paso al 2.0 D aluminio OM654.
En cuestión de seguridad, el Mercedes GLC presta especial atención en su desarrollo de sistemas de seguridad al volante, tanto activos como pasivos. Frenado automático, detección de vehículos o bicicletas a la hora de abrir las puertas, frenado selectivo o asistente de la conducción durante las maniobras son algunas de las cualidades que incorpora este SUV. A pesar de todos estos cambios, el SUV mantiene su espíritu de coche atractivo, viajero, apto para el día a día y con una conducción especialmente intuitiva gracias a su diseño y a sus incorporaciones polivalentes en tecnología.

El Mercedes GLC es un coche superventas con rasgos de deportividad y personalidad, que proporciona una amortiguación variable en sus cuatro ruedas, permitiendo la adaptación a diferentes situaciones. Todo un progreso para no poner límites a nuestra movilidad, sin perder la máxima eficacia en la propulsión y en el diseño. Se espera que la marca lance en nuestro país una versión del Coupé en los próximos meses.